Ni con dos salarios mínimos se llega a cubrir la Canasta de Pobreza

POLÍTICA / ECONOMÍA 20 de enero de 2021 Por RADIO GPS
El salario mínimo, vital y móvil (SMVM) apreció un incremento en 2020 del 28%, cuyo tramo final se completará en marzo de este año. Allí alcanzará los $26000. A pesar del incremento, tal suma apenas supera la Canasta de Indigencia. A su vez, si se supone una pareja o matrimonio que tiene como haberes de ambos la paga mínima fijada por el Gobierno, la patronal y los gremios, esta suma conjunta no llegaría a cubrir la Canasta Básica, lo que es decir, las necesidades elementales que requiere un núcleo familiar tipo para no caer en la pobreza. El SMVM alcanza a millones de obreras y obreros registrados y se extiende como referencia a las y los empleados fuera de convenio, precarizados y en negro. También sirve como guía para fijar los montos de planes sociales y prestaciones de las y los trabajadores desocupados. Por Máximo Paz, para ANRed.
Salarios

Si bien la Ley de Contrato de Trabajo define al salario mínimo vital y móvil (SMVM) como «la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión», el actual Ministro de Trabajo Claudio Moroni chantó su propia definición al asegurar que «el salario mínimo es lo que podamos pagar».

La traducción es fácil: para el funcionario, lo que se encuentra dentro de sus posibilidades se trata de un sueldo mínimo de indigencia. Y fue así, porque aunque tras las discusiones que se dieron en octubre pasado sobre el SMVM para que, en consecuencia, este pasara de $16.875 a $20.587,50, se trató de un aumento que, a todas luces, hoy no llega al costo de la Canasta Básica Familiar, que en diciembre alcanzó el valor de $54.000 y que, para colmo, apenas supera a la de Indigencia, ubicada a fines de 2020 en $21.500. Es más: si los dos integrantes mayores de una familia tipo trabajasen, con el salario mínimo de ambos no se alcanzaría el monto de la Canasta Básica.

“Con el Salario Mínimo Vital y Móvil actual sólo se logra acceder al 40% del valor de la Canasta Básica de Pobreza para un hogar tipo metropolitano”, aseguró el consultor Artemio López para el diario Clarín.

En términos porcentuales, el SMVM rozó el 28% de incremento, mientras que la inflación promedio en el año alcanzó los 36,1%, lo que significa una pérdida del 14,1%.

Las cosas se ponen más sombrías si se compara al salario mínimo y su aumento con la suba promedio de los productos básicos de supervivencia, como son los alimentos, que se calculó en 45%. Allí la pérdida de poder de compra del SMVM se computa en 23%.

Si la paliza que le diera en 2020 la administración nacional de los Fernández al sueldo mínimo se complementa con las propinadas por Mauricio Macri durante sus cuatro años de gestión – donde se registró una pérdida del 24% entre 2.015 y 2.019 – el hundimiento del mismo recoge una merma del 32%.

Es que las especulaciones sobre el SMVM no encuentran una perspectiva positiva desde ningún ángulo: según los últimos datos volcados por la Ciudad de Buenos Aires, el sueldo mínimo creció de $5588 pesos por mes en 2015 a $16.875 pesos en octubre de 2020. Eso constituyó un incremento del 200%, aunque frente a una inflación del 354% prevista por el IPC de la Ciudad, el saldo representa una pérdida del 43% del poder adquisitivo de las y los trabajadores.

Aún así, el desajuste no solo ocurrió en 2020 con los sueldos mínimos, sino que la mitad de los salarios de las y los trabajadores registrados en la Argentina hoy se hallan por debajo del nivel de pobreza medida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

La voluntad por la nada se dio luego de que el presidente Alberto Fernández supiera que tenía que retocar muchos aspectos de la economía, ya que se estaba empinando hacia un desbarranque de magnitudes superiores al 2001, a la vez que los números de la pandemia no le estaban asegurando una buena performance.

De aquella premura surgió el primer Consejo del Salario, donde el Gobierno y los representantes de las centrales sindicales y de las cámaras empresariales acordaron una suba para el SMVM del 28%.

En esa junta se firmó que el incremento se iba a dar en tres tramos: 12% para octubre, 10% en diciembre y el 6% restante para 2021, cuando la suba se consumara a partir del primer día de ese mes. Allí el salario mínimo mensual para las y los trabajadores de tiempo completo se fijará en $21.600.

“Cuando el salario mínimo llegue a $21.600, quedaría 20% por debajo del nivel previo a la asunción de Cambiemos”, aseguró el sociólogo Artemio López, titular de la Consultora X, para el multimedio.

Además de fijar un piso remunerativo para el trabajo registrado, el SMVM incide sobre la paga de un amplio número de trabajadoras y trabajadores no registrados o informales que toman por referencia ese parámetro en convenios de trabajo con ingresos bajos y en los empleos que se dan “fuera de convenio”.

También el mismo incide sobre los 760.000 beneficiarios de planes sociales que perciben la mitad del salario mínimo, anclado hoy en $ 10.294.

 

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