Delta: ya hubo más quemas en lo que va de 2021 que en el mismo período de 2020

MEDIO AMBIENTE 24 de mayo de 2021 Por RADIO GPS
Relevamientos satelitales señalan que entre enero y mayo se registraron más de 3.700 focos, la mayor cantidad desde 2012
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Por Jorgelina Hiba (Aire Digital)

Entre enero y mediados de mayo se registraron alrededor de 3.700 focos de incendios en la zona denominada Piecas Delta del Paraná, que va desde la ciudad de Santa Fe al norte hasta la desembocadura en el río de la Plata. Se trata de la mayor cantidad de los últimos nueve años para este período del año, según coincidieron en señalar tanto Greenpeace como el Museo de Ciencias Antonio Scasso de San Nicolás, que emite reportes semanales sobre la situación.
La cifra enciende alertas tanto por lo elevada como por el escenario que, una vez más, se presenta para los próximos meses en la región: más sequía y más bajante, en un revival empeorado de lo que fue la feroz temporada de incendios del año pasado, que se llevó puesta la cuarta parte de este frágil y necesario humedal.

En el medio, los actores involucrados parecen penar en encontrar respuestas coordinadas a las quemas en el Delta y no existen certezas sobre la superficie que ya resultó incendiada: mientras que Nación señala a Entre Ríos por no reportar los focos de incendio al ministerio de Ambiente, la provincia de Santa Fe no informó aún sobre ningún incendio en su territorio desde que empezó el año. En ese marco, desde Nación informaron sobre varias acciones que buscan prevenir los incendios en la región, con foco en la provisión de equipamiento para los Faros de Conservación lanzados el año pasado.

Un territorio sin ley

Están muy frescas las imágenes de llamas y humo del invierno y la primavera pasada, cuando los fuegos que se prenden para “limpiar” el territorio de vegetación seca generaron la destrucción de buena parte del Delta del Paraná. “En 2020, el Delta perdió cerca de 300.000 hectáreas producto de los incendios, que en un 95% se producen por la actividad humana de acuerdo a datos oficiales.

Agosto fue el mes más crítico. Este año, lejos de ser diferente, se registra un nuevo récord para los primeros meses, que suele ser la temporada con menor registro de incendios” explicaron desde la campaña de humedales de Greenpeace.

A pesar de las múltiples presiones sociales y de la evidencia concreta que significó haber visto en vivo y en directo la destrucción de uno de los ecosistemas más importantes del país, la ley de Humedales no fue sancionada en el Congreso de la Nación en 2020 y se encamina a perder estado parlamentario para fin de este año.

Las actuales quemas demuestran que necesitamos urgentemente la sanción de una Ley de Humedales que proteja al Delta y al resto de los humedales del país” dijeron desde Greenpeace, para recordar que los incendios “impactan en la salud”. En ese punto recordaron el monitoreo realizado por la Universidad Nacional de Rosario, que demostró que por el humo de las quemas los valores de contaminación del aire llegaron a superar más de 8 veces lo permitido.

 “La quema de pastizales compromete la salud de niños y adultos, personas con cuadros de asma, alergias, enfermedades pulmonares crónicas, fibrosis quística o cardiopatías. En tiempos de pandemia comprometer el bienestar de los ciudadanos como resultado de las quemas en el Delta e incrementar la demanda al sistema de salud y consultas a servicios de emergencia, debería guardar responsabilidad penal”, agregaron desde esa organización ambientalista.

Un río sin caudal
Además de la desidia y la falta de control por parte del Estado y de la voracidad empresarial, existen factores naturales que ayudan a entender porqué se quema el Delta desde hace más de un año. Esto tiene que ver con el déficit de agua en la región, castigada por una sequía que va desde la zona alta de la cuenca hasta el Litoral y que se expresa en una fuerte disminución de los caudales del Paraná desde mediados de 2019.

 El último reporte de Yacyretá señala que tras un segundo semestre de 2019 con precipitaciones inferiores a lo normal en la cuenca del Paraná, durante el 2020 se acentuó esta tendencia. “En términos de caudales, a la altura de Yacyretá en 2020 se verificó el menor caudal anual desde 1968”.

El primer mes de 2021 finalizó con un caudal promedio de 10.700 m3/s, apenas el 66% del caudal medio mensual para enero considerando la serie de referencia 1971/2020. Febrero promedió los 13.300 m3/s, un 77% del caudal medio mensual de la serie 1971-2020.

 El mes de marzo finalizó con un caudal promedio de 9.400 m3/s, siendo este caudal igual al mínimo registrado, para el mismo mes, de la serie 1971-2020. Mientras que en abril el caudal promedio fue de 7.100 m3/s, “el segundo valor más bajo para este mes, luego del correspondiente al año 2020, para la serie de caudales 1971-2020”.

Medidas de prevención
Esta semana Nación informó sobre varias acciones que se vienen desarrollando en la zona para intentar prevenir los incendios en las Islas. Una de ellas tiene que ver con una campaña de muestreo de suelos y biomasa aérea “a fin de verificar las condiciones ecológicas y determinar la cantidad de material combustible existente y el riesgo de incendios”.

A su vez, desde el ministerio de Ambiente nacional informaron que se está equipando a los Faros de Conservación: “Se contrató y adjudicó un sistema de alerta temprana de detección de incendios en el tramo superior del delta con cinco torres de detección equipadas con cámaras multiespectrales”, señalan, con una inversión de 111 millones de pesos.

Estas torres se localizarán en el Parque Nacional Predelta, el camping de Puerto Gaboto, la cabecera del puente Rosario/Victoria, la reserva municipal Isla del Sol en Villa Constitución y el camping de Victoria.

También se comprarán cinco lanchas y se fabricarán otras cinco embarcaciones de bajo calado para equipar los Faros de Conservación de los parques nacionales Pre-delta; Islas de Santa Fe; Ciervo de los Pantanos, así como para los que están en Villa Constitución y en el Charigüe.

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