“Esta semana será clave para saber qué hicieron con Facundo”

DERECHOS HUMANOS 05 de agosto de 2020 Por RADIO GPS
Marcos Herrero, el perito de parte en la causa que investiga la desaparición forzada del joven Facundo Castro de Pedro Luro, expresó su preocupación por el rol de la justicia y el Estado en la búsqueda del joven cuando han pasado más de tres meses de su desaparición. El viernes, Yatel, uno de los perros de Marcos, otra vez puso en jaque a la policía bonaerense al descubrir en la comisaría de Origone una bolsa con sangre y un objeto que según reconoció Cristina Castro, pertenece a su hijo Facundo. “Se trata de una desaparición forzada, ya no es una hipótesis”, sostiene el Marcos Herrero luego de enumerar todas las pruebas que reunió la querella hasta este nuevo elemento que también desmiente las declaraciones de los policías que niegan haberlo llevado a la dependencia. Por ANRed.
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La querella en la causa por la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro encuentra y reúne día a día más pruebas que revelan la responsabilidad de la Policía bonaerense. Y eso es en gran parte al trabajo del adiestrador de canes Marcos Darío Herrero, que comenzó su trabajo como perito de parte con el hallazgo en el asiento del patrullero asignado a Teniente Origone de esencia de Facundo y manchas de sangre. Para Herrero se trata de una “desaparición forzoza o forzada” y otra vez el trabajo del perro en un calabozo usado como depósito en la comisaría de Teniente Origone es “determinante”.

En esta oportunidad, el equipo de rastrillaje de la Policía Federal, junto con Luciano Peretto, Cristina Castro y el adiestrador Marcos Herrero, llegó el viernes 31 de julio a la comisaría de Teniente Origone para realizar un rastrillaje sorpresa. Herrero narró a ANRed que los recibió un agente que mostró asombro ante su presencia, pero enseguida les permitió realizar el procedimiento. “Es sugerente que todo el personal de la comisaría era nuevo, hacía solo 15 días que se había incorporado”, menciona Herrero.

“Lo que hay que resaltar es que el elemento que se encontró estaba en una unidad policial, no fue en un campo, no fue alejado“, expresó Marcos y resaltó que el allanamiento a la comisaría de Origone fue ordenada por la fiscalía federal N° 2 a cargo de la jueza Gabriela Marrón mucho después de lo que solicitó la querella. En ese sentido, su participación en la causa como perito de caso también se dilató hasta el punto de que la fiscalía se excusó durante 70 días aduciendo trámites burocráticos.

En el rastrillaje, luego de un procedimiento sin resultados por parte de la Federal, Marcos suelta a Yatel en el perímetro de la comisaría de Origone y el perro ingresa a la comisaría y ladra más de 10 veces en un cuarto marginado que estaba cerrado de manera precaria con un alambre. Esta secuencia está filmada por el abogado de la querella Luciano Peretto. En ese cuarto de la unidad de Origone, ex calabozo, se halla un colchón, basura y el perro marca una bolsa transparente con un contenido en estado de putrefacción. Cuando la abren para guardarlo en cadena de custodia, Marcos cuenta que dentro observan una caja de cigarrillos y sangre, y un objeto pequeño similar a una sandía, que Cristina reconoció como un obsequio familiar que Facundo siempre llevaba consigo.

Marcos señala que habla mal del Estado las dilaciones en los allanamientos y las trabas a la querella de la fiscalía de Marrón y el fiscal Santiago Ulpiano Martínez. En particular, el especialista y adiestrador expresa que le llama la atención el gesto del ministro de seguridad bonaerense Sergio Berni. “Berni vino a Villarino y le promete a Cristina que va a encontrar vivo a Facundo y a los días expresa que tiene plena confianza en la Policía Bonaerense”, dice Marcos, en referencia al viaje de Berni a principios de julio cuando todavía la causa estaba a cargo de la policía bajo la carátula de averiguación de paradero. Días en los que con la intervención de cinco patrulleros y la declaración de la policía Siomara Flores, la policía bonaerense pudo desviar el equipo k9 canino y evitar un rastrillaje en la comisaría de Mayor Buratovich. En Teniente Origone Cristina Castro denunció que el comisario Navarrete le dijo “Acá no tiene nada que hacer. Tiene que seguir hasta Ruta 3 y 22”.

El perro Yatel no encontró rastros de Facundo en el auto particular en que Siomara declaró haber llevado a Facundo hasta Origone al mediodía; mientras que Facundo se comunicó por su celular con su madre a las 13.33 y en Origone no hay señal telefónica. Por su parte, el oficial de Origone, Alberto González sería quien vio a Facundo por última vez. “Me dijo que mi hijo no llevaba el DNI y hasta me mostró con su celular una foto de la licencia de conducir de Facundo. Después dijo que vio a Facundo subiéndose a una camioneta Renault Oroch gris y que el vehículo se esfumó en dirección a Bahía Blanca”, contó Cristina Castro a un medio local y agregó: “Pero lo peor es que cuatro días después, cuando ese mismo oficial tuvo que declarar en la comisaría, cambió su versión y dijo que mi hijo se había marchado del lugar a pie”.

Cabe recordar también que la fiscalía aún no respondió el pedido de la querella para que cite al ministro Berni a prestar declaración sobre la auditoría que realizó a la fuerza que tiene a cargo cuando visitó a la bonaerense de Villarino. El especialista en búsqueda y rescate de personas también hizo referencia a los “paseos” de Berni en programas de televisión y señaló “entiendo que debe tener mil cosas por hacer, como con los jubilados, que para mí son parte esencial de la sociedad”, pero acotó: “El caso de Facundo también necesita que aporte su trabajo”.

Marcos explica que debido al acoso laboral que sufre, en el caso de Facundo prefiere que en todos los rastrillajes primero actúe el equipo canino de la federal y luego su perro Yatel. Aclara que ante cada movimiento filman para demostrar que Marcos “no va a plantar nada”. De hecho, él expone que trabaja bajo la mirada hostil de la justicia que ordena que lo cacheen permanentemente “como si fuera un delincuente”. Marcos expresa que está seguro que la policía de la provincia de Buenos Aires es la responsable de la desaparición forzada de Facundo y cuenta que ha recibido acusaciones vía mail de ser “anti policía”.

Una vida dedicada al trabajo de buscar personas desaparecidas
Como perito de parte Herrero tiene casi 25 años de experiencia con casos icónicos como el de Micaela Ortega en Bahía Blanca, geográficamente cerca de donde buscan a Facundo. “¿Esperarán que la madre salga a buscarlo como lo tuve que hacer yo? Queremos a Facundo ya. No se olviden que Duke y su entrenador fueron quienes encontraron el cuerpo de Mica y pruebas que a la Científica se les pasó por alto“, había afirmado la mamá de Micaela Ortega, Mónica Cid, a FM De la Calle ante la dilación de los funcionarios judiciales para habilitar a Marcos a ser perito de parte en el caso de Facundo Castro. El femicidio de su hija fue resuelto gracias al trabajo de Marcos Herrero, así como su rol fue fundamental en la investigación de los casos de Araceli Fulles en José León Suárez, Lucas Muñoz en Bariloche, Marito Salto en Santiago del Estero, Daiana Garnica en Tucumán, Lucas Boloti y Juan Rubilar en San Luis y Elvis Benítez en Chaco. También participó en la búsqueda de Santiago Maldonado en el territorio mapuche de Chubut, donde su perro no encontró esencia del joven y luego en ese mismo lugar rastrillado por tierra y por agua, el cuerpo de Santiago “aparece” en ese mismo lugar. Herrero dice que la causa de Facundo Castro le hace acordar a aquella “por todas las trabas a nivel político y social, también en lo que significaría la policía bonaerense, que en su caso fue la Federal y Gendarmería”.

El adiestrador de más de 11 perros especializados en búsqueda de personas y detección de explosivos vive con su familia en Viedma, donde tiene a su cargo una escuela de entrenamiento canino y ha creado una nueva técnica que permite encontrar personas aunque haya pasado mucho tiempo. Anred le solicitó una reflexión sobre por qué el Estado no garantiza la mejora en la formación de los equipos de búsqueda de personas desaparecidas, ante la evidente diferencia de resultados que arrojan los rastrillajes de la Federal y los que trabaja él.

Marcos aclara que su vida podría resumirse en “trabajo, trabajo y más trabajo”, y aunque no quiere sonar egocéntrico, dice que su vida se dedica a la formación en búsqueda de personas, de ahí la distinción que marcan sus perros en los rastrillajes en el caso de Facundo Castro como en otros anteriores, o que no pueden nombrar por secreto de confidencialidad y respeto a las familias.

“La justicia Federal va por izquierda, y nosotros vamos por derecha”, expresa y deja en claro: “El Estado tendrá que dar explicaciones a Cristina Castro y su familia”. Cuenta que la justicia federal se dedicó a perseguir hipótesis que desligaban la responsabilidad de la policía bonaerense, ordenando rastrillajes en campos y en Bahía Blanca, mientras dejaba de lado los rastrillajes en comisarías y patrulleros, donde tres testigos declararon que vieron con vida a Facundo el 30 de abril.

Mirando a través de los años de experiencia y en el contexto de aislamiento social obligatorio, donde se cuentan más de 12 actos criminales de parte de las policías de todo el país, que van desde la desaparición forzada y asesinato de Luis Espinoza en Tucumán hasta 12 casos de gatillo fácil y una nueva desaparición, la de Franco Martínez en Lomas de Zamora, Marcos admite que su labor tiene un sabor agridulce. Aún así, sigue con su frente en alto y feliz de dedicarse a lo que ama, y con el apoyo incondicional de su familia, y aseguró: “Esta semana creo será determinante para saber qué hicieron con Facundo”.

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