Crisis y renuncias en el Líbano

INTERNACIONALES 11 de agosto de 2020 Por RADIO GPS
Las protestas en Beirut no cesan a pesar de anuncios y renuncias. Tras el anuncio de elecciones anticipadas el sábado, las movilizaciones continuaron el domingo. Hoy, lunes, el Primer Ministro Hassam Diab comunicó formalmente su renuncia y la de todo el gabinete. Su población, que se encuentra movilizada desde octubre del año pasado, no se conforma y pide cambios mas profundos, incluso la renuncia de toda la clase dirigente. Por ANRed
libano
“Sobrevivimos una guerra civil, bombardeos israelíes, políticos corruptos… vamos a sobrevivir también a esta explosión”

La explosión de la semana pasada profundizó aún mas la crisis y radicalizó a sus manifestantes que en octubre del año pasado tomaron las calles. A las consignas contra la clase gobernante motivada por las crisis económica, las denuncias de corrupción, y el sectarismo religioso, se le sumaron la de una  investigación profunda e imparcial de los hechos sucedidos la semana pasada. Por su parte, el presidente del país, Michel Aoun, que había publicado en Twitter poco después de la explosión que era “inaceptable” que hubiera 2.750 toneladas de nitrato de amonio almacenadas de forma insegura, ahora manifestó en la misma red social que “una investigación internacional va a ser una perdida de tiempo”. El tweet fue repudiado en las redes, pero da cuenta de algo concreto: el escepticismo hacia la comunidad internacional que viene manipulando las gestiones políticas y económicas de este país en los últimos años con consecuencias desastrosas: desde guerras hasta una crisis económica acosada por una deuda impagable.

Por su parte el Primer Ministro Hassam Diab comunicó formalmente su renuncia y la de todo el gabinete.  “Hoy (ayer) respondemos al deseo de los ciudadanos de exigir transparencia a quienes han sido responsables del desastre que ha estado oculto durante siete años y a su deseo de un cambio real. Frente a esta realidad, anuncio la dimisión de este gobierno”, declaró Diab. El funcionario saliente habló de un establecimiento político corrupto al que acusó de haber obstaculizado su gobierno de forma incesante y señaló que la tragedia era “el resultado de una corrupción endémica”.

La presencia del “que se vayan todos”
Las protestas que en octubre del año pasado conmocionaron al país y llamaron la atención del mundo, llevaban una consigna que en Argentina se conoce: “que se vayan todos”. El rechazo a la clase dirigente en su totalidad, incluidos sectores empresarios y parte de la comunidad internacional, está presente desde hace meses. La renuncia de Saad Hariri, dio respuesta a solo una parte del reclamo. Hariri, de una familia de empresarios, hijo del ex Primer Ministro Rafik Hariri, asesinado en 2005, lidera el “Movimiento del Futuro” partido de derecha que forma parte a su vez de la Alianza 14 de marzo. Su renuncia marcó un fuerte de retroceso de una de las dos principales alianzas políticas, mientras el otro frente: la Alianza 8 de marzo, que también fue criticada, no fue tan golpeada. En ella se encuentra el Movimiento Patriótico Libre, del actual presidente Miche Aoum, el partido Chii Amal, con el líder parlamentario Nabih Berri, y Hezbollah, entre otros.

Ahora las criticas recaen sobre quienes quedaron en el gobierno: “Dimos a estos líderes tantas oportunidades para que nos ayudaran y siempre fracasaron. Queremos que se vayan todos, especialmente Hezbollah, porque es una milicia y solo intimida a las personas con sus armas”, dijo Walid Jamal, un manifestante desempleado a un corresponsal de la agencia Reuters, refiriéndose a la organización armada que desde hace muchos años es un partido político con una importante representación parlamentaria, producto de un importante caudal de votos recibido en los últimos procesos electorales.

Por su parte el principal clérigo maronita cristiano del país, Bechara Boutros al-Rai dijo que el gabinete debería renunciar ya que no puede “cambiar la forma en que gobierna”. “La dimisión de un diputado o de un ministro no es suficiente, todo el Gobierno debería dimitir ya que no puede ayudar al país a recuperarse”, dijo en su sermón del domingo. En este país donde coexisten 18 confesiones religiosas distintas, la mitad de la población es cristiana, siendo la religión maronita la mayoritaria.

Mientras tanto su población se sigue manifestando, pese al agotamiento y los duros momentos. Se trata de  un pueblo que viene sorteando una enorme cantidad de adversidad en los últimos años. Un país bombardeado pro Israel en los años 67, receptor de refugiados de todos los países vecinos, que sufrió una guerra civil que devasto el país entre 1975 y 1990, posteriores bombardeos pro parte de Israel en 1996 y 2006, buscará resurgir nuevamente. Pero esta vez exigiendo a la clase política local e internacional el cese de los abusos.

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