CABA: al menos cuatro heridos, cortes y sangre en la represión a enfermeros y enfermeras

DERECHOS HUMANOS 22 de septiembre de 2020 Por RADIO GPS
Trabajadoras y trabajadores de enfermería de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires marcharon este lunes por la tarde hacia la Legislatura porteña para solicitar, mediante un petitorio, el tratamiento urgente del proyecto de ley que plantea el reconocimiento de su labor sanitaria como profesional. A partir de la intención de ingresar al edificio parlamentario, un nutrido cordón policial colocado en la entrada y alrededores impidió que ello suceda mediante el despliegue de una enérgica represión hacia las y los enfermeros. Los trabajadores denunciaron el hecho, que incluye a cuatro manifestantes que resultaron heridos con cortes en el rostro y en la cabeza. Para más, la acción represiva y violenta se dio sobre el aniversario que conmemora la primera fundación de un gremio de las y los trabajadores sanitarios. Por Máximo Paz, para ANRed.
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Justo en el día de la primavera, que es, justamente, el día del Trabajador/a de la Sanidad, ocurrió que se dieron dos cosas: a la vez que se llevó adelante la movilización de mayor extensión del año del sector salud a nivel nacional, la administración de la CABA decidió reprimir a las y los trabajadores de los hospitales públicos y centros de salud porteños.

Es que las y los enfermeros, con el soporte de la mayoría del equipo de salud, se movilizaron en todo el país a pesar de la pasividad expresada por el sindicalismo oficial en la antesala de las determinaciones que llevaron a solventar la medida de fuerza. Ni las centrales ATE, UPCN, SUTECBA o la ATSA del secretario cegetista Héctor Daer, fueron parte del proyecto y la trama.

En la ciudad porteña, la decisión fue llevada adelante con el propósito de entregar un petitorio en el que exigen ser reconocidos como profesionales de la salud. Ello se valió de un itinerario que incluyó una concentración previa en Plaza Congreso, para concretar una marcha desde allí hacia Plaza de Mayo y luego, con el documento en mano, presentarse en la Legislatura, ubicada a pocos metros.

En las puertas del edificio último fue donde se produjo la indeseable acción policial.

Dentro del mundo de los problemas que le aquejan en plena pandemia, la precarización, la no apertura de paritarias, la suma de exigencias (al considerarlos esenciales) y la falta de cuidados, los licenciados en Enfermería de la CABA, además, presentan algunas cuestiones extra: aunque tienen título de grado, no se encuentran encuadrados dentro del sistema sanitario, sino que su labor les es reconocida –sorprendentemente- como empleados administrativos. Por ello la urgencia en el pedido.

A su vez, el Jefe distrital porteño, Horacio Rodríguez Larreta, forjó cierta irritación generalizada hacia el personal en cuestión, al conferir un bono de $ 10.000 para todas las profesiones con la excepción de Enfermería, actividad laboral a la que solo le proporcionó un bono de $ 5.000. Por ello la urgencia en la movilización.

Todo había comenzado horas antes, cuando alrededor de las 9 de la mañana la Comisión Interna del Hospital Italiano junto a la Asociación de Licenciatura En Enfermería (ALE) organizaron una Conferencia de Prensa acompañados por otras agrupaciones como la Asociación Del Garraham, CICOP, el SITRE, la AGIHM más otros sectores independientes de la Provincia de Buenos Aires y CABA.

Luego, alrededor de las 10.30, el grupo de autoconvocados dio salida a su manifestación, que trató de colocarse por fuera del grueso de las columnas asociadas con la izquierda. De todos modos, aunque separadas, ambos contingentes convergieron en el mismo recorrido para concluir frente al Palacio Legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

No faltó demasiado para que un grueso cordón comande el accionar policial y deje, en cuestión de minutos, a varias enfermeras golpeadas y, para peor, algunas de ellas con heridas sangrantes en la cabeza por las que tuvieron que ser asistidas por personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME).

Desde el sector policial, la respuesta que da al motivo de los sucesos se centra en que la Legislatura se encuentra sin actividad por la pandemia y que, por ello, se tiene restringido el acceso al público. Ante la negativa por parte de un sector de los movilizados para retirarse, fue que se dieron una serie de “forcejeos” que desembocaron en los palos policiales.

Desde las imágenes y audios de videos en Redes la crónica puede tranquilamente ser contada por los protagonistas:

“Me sentí terrible de ver a mis colegas golpeadas. Esto ya lo vimos el año pasado cuando salieron los residentes a reclamar y les pasó lo mismo”, aseguró Berta Leyton, presidenta de la ALE. “La policía actuó de forma violenta. Golpearon a cuatro colegas, entre ellas a una de las socias nuestras, la licenciada Romero del Hospital Sardá, que terminó con puntos en la cabeza”, también agregó Leyton.

“Sólo queríamos entregar el petitorio, pero no nos abrían la puerta. Estuvimos esperando que nos reciban un rato largo y cuando finalmente abren no sale nadie a recibirnos. Intentamos entrar y llegó la policía, que hizo una barrera. Entonces empezamos a gritar ‘¿por qué nos mandan a la policía?’, ‘¿por qué no nos reciben?’, ‘¿por qué los policías pueden reclamar y nosotros no?’. En ese momento hubo forcejeos y empezaron a pegarnos. En mi caso, salió uno desde atrás y me pegó con el bastón en la cabeza. Me salió mucha sangre”, relató Fernanda Altamirano, una de las enfermeras que luego de la escaramuza policial tuvo que ser atendida.

“Aunque parezca absurdo, un enfermero se puede contagiar coronavirus, puede contagiar a su familia, se puede morir, y no cobra como profesional sino como administrativo. Los licenciados en informática, en comunicación, por ejemplo, están dentro de la carrera profesional y no ven un paciente ni por la ventana, Entonces, esta injusticia se tiene que terminar. No hay ningún motivo para que estemos excluidos de la carrera profesional”, expresó Walter Benítez, enfermero de neonatología en el Hospital Pirovano y uno de trabajadores que, cuando decrecieron los nerviosismos, consiguió ingresar a la Legislatura para llevar a cabo la entrega del petitorio.

Es que luego de la represión, un grupo minúsculo de enfermeros pudo pasar, por fin, al Parlamento y reunirse con los diputados Victoria Montenegro (Frente de Todos), Gabriel Solano, Myriam Bregman y Alejandrina Barry (Frente de Izquierda-Unidad).

“Estuvimos presentes con los y las trabajadoras de la salud, acompañando su movilización. Luego de una jornada de protesta para manifestar sus reclamos, cuando tan solo los trabajadores quisieron acercar un petitorio a la Legislatura, comenzó la represión”, contó a la agencia Télam Barry, quien, a su vez, impulsó la idea de realizar una sesión en forma urgente para tratar la cuestión.

“Además de la posibilidad de crecer profesionalmente, ser incluidos en la Ley significaría una salto económico de entre 15 y 20 mil pesos en el salario”, dijo Claudio Ibero, enfermero especializado en pacientes críticos en el Hospital Durand y uno de los trabajadores que también pudo ingresar a la Legislatura.

Luego de los hechos lamentables, algunos tímidos comunicados provinieron del sindicalismo oficial peronista. Por lo pronto, desde espacios como la Mesa de Organizaciones de Salud del AMBA, aseguraron que se realizará una nueva reunión en breve a fin de preparar nuevas acciones de lucha unitarias.

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