Migrantes medioambientes, el efecto invisible del cambio climático

SALUD / MEDIO AMBIENTE 21 de diciembre de 2020 Por RADIO GPS
En el Día Internacional del Migrante (18 de diciembre), establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas ante el aumento de esta problemática en el mundo, dialogamos con Ignacio Odriozola, abogado especialista en migraciones por motivos ambientales.

Por Matilde Moyano

Si bien se conoce el fenómeno de la migración asociado principalmente a personas que escapan de conflictos, persecusiones, terrorismo, violaciones a sus derechos -así como también desplazamientos en busca de oportunidades laborales- una inmensa cantidad de personas se moviliza año a año como estrategia de adaptación al cambio climático.

“Hay que empezar a pensar en este tema por los claros pronósticos que dan cuenta de que, en la medida en que el cambio climático avance, van a avanzar los desplazamientos humanos”, aseguró Ignacio Odriozola, abogado (UBA) en la Comisión del Migrante de la Defensoría General de la Nación, en diálogo con El Federal, tras consultarle sobre este tema que por estos tiempos comienza a ser más visible.

UN FENÓMENO MULTICAUSAL

¿En qué manera el cambio climático ocasiona el desplazamiento? Puede tratarse de efectos climáticos repentinos (como huracanes, terremotos o inundaciones) o de aparición lenta (como la desertificación, la elevación del nivel del mar o la salinización de los acuíferos). La migración también puede ser por causas asociadas, como megaproyectos o accidentes nucleares (por ejemplo el que tuvo lugar en Fukushima, Japón, en 2011, tras un terremoto que derivó en un tsunami).

De cualquier forma, el vínculo entre el cambio climático y las migraciones es complejo, ya que se trata de un fenómeno multicausal compuesto por factores sociales, económicos y políticos, según conocimos a través de Odriozola, quien se desempeñó como docente en el Diploma de Posgrado en Bases y Herramientas para la gestión integral del Cambio Climático brindada recientemente por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, la Universidad Nacional del Quilmes (UNQ) y la Universidad Nacional de Jujuy (UNJU).

Un trabajador de la tierra en Guatemala que ve afectada su economía debido a la desertificación del suelo y a la escasez del agua -algo que también afectará al resto de su comunidad- migra porque tampoco se toman medidas desde la política. “Cambian los patrones de lluvia y las personas pierden los medios de subsistencia“, ejemplificó el especialista y explicó que “los desplazamientos se dan desde espacios rurales hacia las grandes urbes, que tienen la capacidad de abordar a estas personas, como ha pasado en Vietnam o en países de África“.

Así, por razones de cambios repentinos o paulatinos en el medio ambiente que afectan negativamente las condiciones de vida, estas personas se ven obligadas a abandonar sus hogares habituales, o elegir hacerlo, ya sea de forma temporal o permanente, y a migrar dentro de su país o hacia el extranjero, convirtiéndose en ‘migrantes medioambientales’.

ASPECTOS LEGALES

Si el movimiento es de un país hacia otro, se vuelve más complejo el aspecto legal. “El país de origen debe acompañar hasta que la persona deja ese país, y el país que la recibe debe continuar esa asistencia”, indicó Odriozola y destacó que “el estado, en la medida de lo posible, tendría que proteger integralmente a estas personas“, desde el acceso al agua potable y alimentación hasta cuestiones como alertas tempranas.  

Sin embargo, es necesario destacar que, si bien existe el Pacto Mundial para las Migraciones (Global Compact for Migration, 2018) de las Naciones Unidas -que es el primer documento internacional que aborda en una sección este tipo de migración- no es un acuerdo es vinculante.

Existen otras declaraciones, pero aún no hay un instrumento internacional que reconozca las migraciones por motivos medioambientales. Asimismo, en Latinoamérica estas tienen reconocimiento legal en algunos países, como en Perú (‘migrante por causas ambientales’, Ley N° 30.754) y en Bolivia (‘migrante climático’, Ley N° 370).

Teniendo en cuenta que en Argentina todavía hay poblaciones con grandes dificultades para acceder al agua potable en los sectores de mayor pobreza o en comunidades originarias del norte del país y, por otro lado, una creciente degradación de los ecosistemas (causada en gran medida por la deforestación), así como también tuvieron lugar diversos fenómenos meteorológicos extremos en diversos puntos del país, consultamos a Odriozola cuántas posibilidades hay de que Argentina avance en un reconocimiento legal en casos de migraciones ambientales:

“Desde lo legal, puede llegar a suceder. La ley de migraciones ya contempla una protección para personas que se desplazan por causas naturales. Se puede mejorar esa definición como lo hicieron Perú y Bolivia. El problema es en la práctica, pero estoy seguro de sería un gran avance obtener el aspecto legal“, explicó el especialista magíster en Migraciones y Movilidad (University of Bristol), diplomado en Estudios Avanzados en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario (American University) y diplomado en Migrantes y Protección de Refugiados (UBA).

¿Las catástrofes “naturales” ayudan a que se implementen nuevas medidas o derechos? “Sí, como se suele decir, ‘el derecho está detrás de los hechos’, que ayudan a tomar más conciencia, como sucedió en Perú en 2017” (lluvias, inundaciones y aludes que influyeron en la obtención de su ley de cambio climático).

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Mientras el cambio climático es ocasionado por las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), es importante mencionar que América Latina y el Caribe es la segunda región a nivel global más propensa a desastres ambientales pero que, sin embargo, solamente es responsable del 12% de las emisiones de GEI del planeta, y que en América el mayor responsable de estas es Estados Unidos. “Como son regiones distintas, es raro que se migre hacia el norte” –explicó Odriozola- con lo cual tendría más sentido que se brinde protección económica. 

¿Cómo imaginás que será a futuro la solución a la paradoja de cuando una población de un país que genera pocas emisiones de GEI sufre un desastre ambiental originado en otra región? “Tenemos que asegurarnos de que ciertas personas, sobre todo aquellas que pertenecen a países que están en un claro riesgo de efectos climáticos de producción lenta, como son los pequeños estados insulares que ya están sufriendo la elevación del nivel del mar, tienen que tener en lo inmediato una solución global. Apelando al concepto de justicia climática, los grandes emisores tienen que poner la cara y tienen que tomar decisiones de cómo van a afrontar más temprano que tarde un fenómeno que ya está sucediendo y que se va a ir profundizando en los próximos años”, reflexionó.

Se estima que entre 2000 y mediados de 2015 únicamente en Sudamérica migraron por motivos ambientales un total aproximado de 8 millones de personas. En el mundo, según el último reporte del Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (Internal Displacement Monitoring Centre) de 2019, se estima que 25 millones de personas se desplazaron en un año por motivos de desastres, mientras solamente 8,5 millones lo hicieron por conflictos, lo cual indica que las migraciones por motivos medioambientales deben ser reconocidas con acciones de la misma magnitud que evidencian los hechos.

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